Ocultan la muerte de obreros del Estadio Olímpico de Pekín.
Las autoridades chinas, que luchan contra el reloj para terminar a tiempo el Estadio Olímpico antes de que el 8 de agosto comiencen los Juegos de Pekín 2008, "cubrieron" la muerte de al menos 10 obreros durante su construcción.
Se afirma que los responsables chinos compraron el silencio de las familias de las víctimas con una compensación financiera de unos 17.400 euros, que se considera elevada teniendo en cuenta que los obreros no cualificados ganan 4 euros diarios y los soldadores cualificados menos de 5,5.
Las dimensiones del ambicioso proyecto obligaron a los obreros a trabajar a vertiginosas alturas para ensamblar la estructura del estadio, que debe formar una bola en forma de nido de pájaro.

