La antorcha olímpica se queda en casa

El atleta británico Jonathan Edwards con la antorcha de los JJOO Londres 1948

El pasado miércoles 18 de mayo de 2011 se anunció el recorrido que la antorcha olímpica de los Juegos de Londres 2012 hará antes de la ceremonia de inauguración que se celebrará el 27 de Julio de 2012.

La antorcha desembarcará en el Reino Unido el 18 de mayo del 2012 y partirá al día siguiente desde Land's End -el "fin de la tierra", el punto más occidental de Inglaterra- hasta Londres en un recorrido plenamente británico que se durará 70 días, andará 12.875 kilómetros, visitará 74 lugares de Inglaterra, Gales, Irlanda del Norte y Escocia, y que contará con 8.000 portadores diferentes que ya se pueden empezar a nominar. La idea según Sebastian Coe, encargado de la organización de los Juegos Olímpicos de 2012, es que al menos el 95% de la población británica esté a menos de un kilómetro de distancia de la antorcha.

El Comité Olímpico decidió tras los Juegos de Beijing 2008 que la antorcha olímpica hiciera su recorrido sólo por el territorio del país organizador del evento. Esta postura fue una respuesta a los incidentes que sufrió el paso de la llama olímpica en varios de sus destinos, especialmente Londres. La notoriedad de este acto se aprovechó para protestar por la designación de China como sede olímpica debido a que se considera que algunas de sus políticas atentan contra los derechos humanos opor sus actuaciones en Nepal. El recorrido de la antorcha se rodeó de múltiples manifestaciones en varios países con más de un intento de apagar la llama.

En los próximos juegos, pues, la llama se quedará en suelo británico. Una única excepción se daría si finalmente se amplía el recorrido a la República de Irlanda. Los medios de comunicación, tanto británicos como irlandeses, especulan con esta posibilidad y parece que en Irlanda sería muy bien recibida la llama olímpica, puesto que nunca antes ha pisado este país. Esta confirmada una parada en Belfast, Irlanda del Norte, por lo que no sería de extrañar que la antorcha se acercase a Dublín.

Si la llama olímpica pasase por la capital irlandesa en el año en que la capital británica acoge los Juegos Olímpicos, ese acto se convertiría en todo un símbolo de los avances del proceso de paz inicado entre el Reino Unido e Irlanda en 1994. La visita de la Reina Isabel II a la República de Irlanda la semana pasada supuso todo un hito en la historia de estos dos países, puesto era la primera vez que un monarca británico visitaba la República desde la independencia de Irlanda. Por el momento no se ha confirmado el paso de la antorcha olímpica por Irlanda pero será interesente ver qué ocurre si esto finalmente sucede: ¿volverán los Juegos a ser ejemplo de que no importan las fronteras o volverán a poner de relieve los conflictos que hay sobre el mapa mundial?