La calidad del aire sigue siendo la gran preocupación para los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, ya que según Greenpeace no se van a cumplir los estándares internacionales de calidad del aire.
Aunque el gobierno chino aplica numerosas medidas para controlar esta contaminación, la mejora es muy lenta, debido al amplio uso del carbón y la masificación de vehículos en la ciudad. Una de estas medidas es animar a los ciudadanos a utilizar el mejorado transporte público, que sólo utilizan 8,5 millones de pasajeros al día cuando tiene capacidad para transportar a 19 millones de pasajeros.












